LA VISITA DE LOS NATIVOS.

Hace días vi un programa de televisión transmitido por National Geographic Channel, llamado "la visita de los nativos". En esa serie cinco hombres de una tribu de la isla de Tanna en el Pacífico Sur viajan a Inglaterra para experimentar la vida de occidente y expresar su humilde opinión con respecto a la dinámica humana en un país desarrollado.

Al provenir de una raza tribal, el jefe Yapa, Joel, Hosen, Albi y Jimmy Joseph están acostumbrados a la vida sencilla de la aldea. Allá la forma de vestir no es importante, un hombre es considerado afortunado si tiene un cerdo y cada quien cumple un rol específico dentro de la comunidad. Pero éstos cinco valientes se propusieron viajar a Inglaterra a conocer la cultura de sus hermanos occidentales, albergando la esperanza de encontrarse con su mesías "El príncipe Felipe de Edimburgo" hijo del dios de su cultura (Calpapin) que fue enviado a la tierra para salvarlos y hacer su vida prospera. (según lo que ellos mismos expresaron).

Después de pasar casi dos días montados en aviones por fin llegaron a su destino. Un lugar donde la pulcritud es fundamental, donde hombres y mujeres comparten responsabilidades y tareas, donde los animales son inseminados artificialmente, donde no hay respeto por la vida humana... Al ver todas esas cosas “nuevas” estaban sorprendidos y hasta escandalizados, pero entendieron que los problemas, los prejuicios y las necesidades son un patrimonio de la humanidad, que cada quien asume y resuelve de acuerdo a su cultura.

Ver ese programa me hizo reflexionar y me confrontó espiritualmente, porque en la mayoría de los casos es difícil hacer que las personas crean que hay un futuro mejor, que hay vida después de la muerte y que Jesucristo volverá a buscar a los suyos. Estoy casi seguro que la causa de que eso sea tan increíble es que a pesar de tener acceso a todo lo bueno de Dios ahora, seguimos a la expectativa de un futuro incierto y actuamos y pensamos de acuerdo a la cultura que nos rodea.

Por un momento me puse en los zapatos de esos hombres (aunque no acostumbren a usarlos). Si el lugar donde vivía su "mesías" era tan distorsionado ¿Qué les depararía a ellos para el futuro?. Lo mismo sucede con aquellos que ven a la iglesia como una religión llena de gente perfecta y no como la familia de Dios, donde sus miembros están creciendo y aprendiendo como se debe vivir en el cielo. Quiero que asimilen algo: El Rey desea que los ciudadanos de su reino sean representantes de su cultura y que disfruten de los beneficios de su ciudadanía para que su majestad se refleje, pero no todos entienden eso... Por eso te pido dos cosas: No juzgues a Dios por el comportamiento de los que dicen ser sus hijos y si te consideras un hijo de Dios es momento que asumas la cultura de su Reino, disfrutes los beneficios de hijo(a) y seas un buen ejemplo para los demás.

¡No hay excusas, si nuestros hermanos de Tanna lo entendieron, también nosotros podemos!

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