ÚLTIMO CAPÍTULO.
Una de las cosas que más disfruto de las vacaciones es la oportunidad de leer en cantidades desproporcionadas, de manera tal, que todo lo que se me cruce por delante (desde libros, hasta las etiquetas del shampoo) las leo con atención. Hay cosas que no aportan mucho, pero hay otras que nutren mi imaginación hasta niveles insospechados, permitiéndome sumergirme en aventuras extraordinarias y enseñándome cosas nuevas.
¿No les ha pasado qué están leyendo un libro y justo cuando llega a su último capítulo los deja en total suspenso? Para mí los años son similares. Cuando llega la última semana estoy sentado al borde del asiento, emocionado, pero al sonar la doceava campanada del 1 de Enero me doy cuenta que la historia tiene una segunda parte...
A pesar de que hayas tenido un año con altibajos, no te desanimes ni llores al dar el feliz año, recuerda que tu historia tiene otro capítulo por comenzar, así que afírmate y espera lo mejor para el 2010; yo por lo menos tengo buenas expectativas, porque la Biblia me promete que las cosas venideras, siempre serán mejor que las primeras y sé que Dios está conmigo.
¡Te deseamos un Feliz Año!











