TU MAYOR TESORO.

Una de las primeras causas de muerte en el mundo son las enfermedades cardiovasculares, por eso cada día se hace más importante cuidar nuestro corazón; pero cuidar el corazón trasciende el mero hecho de hacer actividad física y tener una buena alimentación. A pesar de que el corazón tiene como función primordial bombear la sangre a través del sistema circulatorio siempre se le ha relacionado con las emociones humanas y estas pueden convertirse en un detonante para la hipertensión arterial y los infartos al miocardio. Dejando a un lado el tema médico, me gustaría invitarles a leer la siguiente parábola escrita por mi amigo Jonathan Garcia Castañeda que hace énfasis en la importancia de cuidar el corazón, espero la disfruten:


¡Quien diría que el famoso pirata Davy Jones capitán del “Holandés errante” quien era temido por los navegantes, incluyendo al audaz capitán Jack Sparrow se atemorizaba al ver la flota inglesa! Lo cierto es que su temor empeoraba al ver al famoso comodoro inglés, quien lo dominaba a su merced con solo mostrarle un pequeño cofre que cargaba consigo. ¿Que guardaba ese cofre? Nada más y nada menos que el corazón de Davy Jones, quien a pesar de tener una larga vida, la perdería al momento que alguien apuñalara ese corazón guardado en el cofre...

Ahora quiero preguntarte ¿En donde está tu corazón? El famoso libro “La Biblia” dice lo siguiente: “sobre toda cosa guardada guarda tu corazón...” y en otro parte dice: “donde está tu corazón allí está tu tesoro...”. Por eso te recomiendo que tengas cuidado al entregar tu corazón. El mejor lugar donde puede estar es en las manos de Dios, si ya se lo entregaste te felicito y sino ¡éste es el momento oportuno!. Bendiciones.

UNA MENTE ABIERTA.

El fin de tener una mente abierta, como el fin de una boca abierta, es llenarla con algo valioso.

Gilbert K. Chesterton.


Lo que pensamos determina lo que hacemos y lo que somos. Nuestra voz interna, el pensamiento, procede de lo más profundo de nuestra mente, en donde están guardados nuestros más profundos secretos y nuestras experiencias. Tenemos la tendencia a decir que alguien tiene “x” mentalidad y que por eso actúa de cierta manera; tú y yo también tenemos una mentalidad, que es el producto de la crianza que recibimos, el entorno donde crecimos y el criterio que nos hacemos del mundo que nos rodea.

Lo cierto es que durante todo el día estamos pensando, pero casi nunca le prestamos atención a nuestro monólogo interno; eso es peligroso, debido a que no tomamos en cuenta que nuestro subconsciente (de donde sale esa voz interior) está siendo constante e incesantemente bombardeado de información que pretende modificar nuestros valores, generarnos necesidades y controlar nuestras acciones. Sé que quizás esto suene a ciencia ficción, pero te desafío a que escuches lo que piensas, y a que analices tus conversaciones, la publicidad, la música y los programas de TV que sigues; te sorprenderás al darte cuenta del esfuerzo masivo por insertar “información desechable” en nuestras mentes.

¿Será posible combatir esto? ¡por supuesto que si!, pero requiere la ayuda de Dios y un gran esfuerzo de tu parte. La Biblia aconseja que nos enfoquemos en pensar en cosas que sean provechosas, honorables y positivas. Para eso necesitarás seleccionar que ves, lo que oyes y lo que hablas. Este esfuerzo vale la pena, ya que tus acciones serán acordes a tus intenciones y te convertirás en una persona espiritual, plena y exitosa.

¿Estas dispuesto(a) a hacerlo? Ten la mente abierta...

CELUADICTOS

Él caminaba plácidamente hablando por su teléfono celular hacía la parada del bus que cada día tomaba a su trabajo, sin embargo, esa mañana sucedía algo extraño, las personas lo miraban y se sonreían; orgulloso, pensaba que tenía algún atractivo especial, de lo que no se había percatado es que desfilaba distraídamente en calzoncillos...

Vivimos en la era de las comunicaciones, a cada minuto podemos estar al día de lo que esta sucediendo en nuestro entorno y en el mundo. El desarrollo de tecnología portátil como los teléfonos inteligentes, ha puesto al alcance de nuestra mano una gran cantidad de información. Sin embargo, esa tecnología que pretende mantenernos “comunicados” progresivamente nos está aislando. Al parecer a la gente le está agradando más enviarse mensajes de texto que conversar personalmente, lo que refleja nuestra dependencia a la tecnología. Es común escuchar gente diciendo que se siente desnudo(a) sin el celular, y personas que están tan distraídas y concentradas en su teléfono, que ignoran lo que sucede a su alrededor y el peligro que corren al exhibir unos de los artefactos predilectos de los ladrones. En cuanto a los que roban, es bien sabido que hay personas capaces de matar para hacerse de un celular, valorando mucho más al artefacto que a la persona que lo porta. También hay quienes portan el mejor teléfono solo por guardar apariencias, en fin, estamos involucrados de muchas maneras con esos aparatos que pretenden hacernos la vida más fácil y que sin darnos cuenta, nos la puede complicar.

¿Eso significa que aprovechar la tecnología nos hace daño? De ninguna manera, lo que verdaderamente nos hace daño es usarla indiscriminadamente, al punto que se nos convierta en un vicio. Una de las razones por la cual se considera que un teléfono es inteligente, es porque en él convergen muchas funcionalidades, sin embargo, si pretendemos hacer todo en él, perderemos la capacidad por ejemplo de hacer una sencilla operación matemática con lápiz y papel, lo que en definitiva convierte al artefacto en algo “inteligente” a razón de nuestra incapacidad.

La reflexión de ésta parábola consiste en analizar que relación tienes con la tecnología y que determines si eres o no dependiente de ella. Es importante determinar esto debido a que cuando nos hacemos dependientes de algo lo convertimos en nuestra prioridad, y si esa prioridad es tan frágil como un teléfono, lo más probable es que cuando falte te sientas desolado(a), o en un caso hipotético en que haya la posibilidad de perderlo serías capaz de perder tu vida por tratar de conservar algo tan insignificante. Si quieres ser libre y tener seguridad pon tu dependencia y tu confianza en Dios pues nunca se acaba, nunca te lo pueden arrebatar y te ofrece un nivel de libertad y de sentido común que ninguna cosa material te puede ofrecer. Disfruta de las más simples cosas de la vida, mira a tu alrededor y agradece a Dios porque permite que tengamos oportunidades increíbles de comunicarles a otros lo grandioso que Él es. ¡Usa tu celular con sabiduría!

“Camina con la frente en alto... deja de mirar a cada momento el celular.”

 

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