Casas adornadas con motivos fantasmagóricos, niños con bolsas tocando timbres para pedir golosinas, locales comerciales decorados de negro y naranja, calabazas con rostros tallados, romper la rutina utilizando disfraces grotescos...¿Qué tienen de malas ú ofensivas éstas cosas?

Las tradiciones deben ser trasmitidas de generación en generación, pues forman parte de las culturas de los pueblos, sin embargo, en un mundo globalizado desarrollamos la tendencia a perder nuestra identidad y a adoptar por simple “moda” costumbres de otras culturas por varias razones que podemos intuir:
- Nos sentimos más actuales imitando el estilo de vida de los países desarrollados.
- Explotamos el interés comercial de cada celebración.
- Aprovechamos cualquier excusa para celebrar y evadir temporalmente la realidad.
El Halloween no forma parte de nuestra cultura, ni de la cultura estadounidense, es una celebración ocultista del pueblo celta de Europa que fue llevada a norteamérica por inmigrantes irlandeses alrededor del año 1840. La palabra Halloween deriva de la expresión inglesa All halows eve (víspera de todos los santos), lo que no se corresponde con la forma o la iconografía de ésta celebración. Santidad en el contexto espiritual significa “apartado para Dios” lo que no concuerda en lo absoluto con lo que se pretende exaltar ese día. Esto se mezcló por el sincretismo, que es el intento de conciliar ideas distintas de manera que no se imponga ninguna y que nadie se sienta oprimido u ofendido. Por lo tanto
los que nos declaramos y consideramos cristianos, al estar en conocimiento de esto debemos tomar una posición de acuerdo a la opinión bíblica, en éste caso en particular resulta pertinente citar el libro de Deuteronomio 18:10-12 que dice lo siguiente: “No permitas que nadie practique la adivinación ni que busque señales para decir lo que sucederá en el futuro. No permitas que nadie practique la hechicería, ni trate de hacerle brujerías a la gente, y no permitas que nadie consulte a fantasmas o espíritus, ni que sea espiritista. Todos los que practican eso son abominables al Señor”. Éstas son el tipo de cosas que promueve la celebración del Halloween.
No peques por desconocimiento, trasmite esta información a quienes te rodean y contribuye para que éste tipo de celebraciones no se conviertan en parte de nuestra cultura, Dios te bendecirá por alzar tu voz y declarar tu hogar, tu ciudad y tu país para Cristo! Dile NO al Halloween.
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